El viernes pasado tuve ocasión, a cuenta de los titulares de tres periódicos sobre la reyerta entre fasmilias gitanas ocurrida en Alcira con el resultado de cuatro muertos, de pararme a pensar una vez más sobre las connotaciones que debieran o no contener las noticias de la crónica de sucesos, especialmente cuando la crónica de sucesos se solapa con la crónica negra. En el resumen de prensa que hago cada mañana en Radio Hospitalet (Barcelona) encontré interesante resaltar la siguiente secuencia, de menos a más políticamente correcto:

Abc:
Cuatro muertos en una reyerta entre familias gitanas que zanjaron a tiros en Valencia la disputa de un menor

El País:
Cuatro muertos en un ajuste de cuentas entre familias en Valencia

El Periódico:
Una familia mata a tiros a cuatro miembros de otra en Alzira

Resulta obvio que el titular que más información aporta es el de Abc, no sólo porque informe de que el suceso ha ocurrido entre familias gitanas, sino, sobre todo, porque explica el motivo que desencadenó el suceso.

Del mismo modo, parece indiscutible que El País y El Periódico han omitido intencionada y didácticamente la connotación gitana de la noticia, lo cual no me parece mal, aunque de haber sido yo el jefe de sección no lo hubiera hecho. Nos guste o no, esa concepción ancestralmente cerril de los clanes familiares es un hecho que todavía persiste en las comunidades gitanes, lo cual, dicho sea de paso, me parece un autèntico atraso, que no deberíamos aceptar, mucho menos parapetándonos o escurriendo el bulto con la cuestón de la diversidad cultural.

Nótese que El País obvia mencionar que los implicados son miembros de familias gitanas, pero sí habla de ajuste de cuentas, término, éste último, que también tiene una connotación peyorativa (el Abc, mucho más fino) habla de reyerta), y quizá por ello El Periódico también lo evita y dice eso de que los miembros de "una" familia "matan a tiros" a los miembros de "otra" familia.

En el caso que nos ocupa es esa concepción brutal y primaria es un rasgo, creo, relevante, aunque sólo sea para consatar que las comunidades gitanas deberían incorporar unos valores cívicos que la inmensa mayoría de nosotros hemos asumido y que, según parece, ellos todavía no. No se trata de una alusión racista, sino ilustrativa de unos usos y costumbres desgraciadamente muy arraigados todavía en las comunidades gitanas. No en todos ellos, pero sí en sus comunidades.

Pienso que el cuidado, la prudencia y la responsabilidad son buenas consejeras en el ámbito de las noticias de sucesos, siempre y cuando no se caiga en el acomplejamiento gratuito. Acostumbro a decir que es casi imposible ser políticamente correcto las 24 horas del día, que siempre hay momentos en que se baja la guardia. Así por ejemplo, después del celo extremo que El Periódico, en al pie de foto que completaba la informació hablaba del "barrio marginal Alquerieta". ¡Ay, lo marginal, cuántos prejuicios y estereotipos evidencia!

Francisco Durán Velasco