La ternura de De la Morena
Desde que José María García nos dejó huérfanos (metafóricamente hablando), soy oyente del programa de José Ramón de la Morena. Como acostumbro a hacer oídos sordos a las peleas entre unas cadenas y otras, me pasé a su programa con toda naturalidad, sin ningún cargo de conciencia. Me gusta su estilo campechano. Sin embargo, detesto algunos faroles preñados de un ternurismo hipócrita que acstumbre a tirarse con motivo de las duras condiciones que soportan los periodistas que hacen guardia a la espera de que salga el presidente, el entrenador o el jugador de turno. Es algo que, de verdad, me saca de mis casillas.
El último episodio fue en el programa de anteanoche. El presidente del Depor, Augusto César Lendoiro, había convocado una rueda de prensa a las 12 de la noche para comentar la resolución de la Audiencia Nacional de hacer que el partido de Copa del Rey a puerta cerrada entre el Valencia y el Depor se jugara finalmente, a pesar del recurso presentado por el club gallego. Pues bien, Lendoiro no compareció a hora prevista. Entonces, José Ramón de la Morena, después de hasta tres conexiones digamos retóricas para constatar que Lendoiro no había acudido a la cita, se mostró indignado porque el club tenía a los periodistas en la calle pasando frío, y dijo que los periodistas deberían marcharse a casa y dejar a Lendoiro con dos palmos de narices. Y esto es lo que me saca de quicio. Si realmente se preocupa por el frío que esté pasando el periodista y cree realmente que Lendoiro ha sobrepasado los cinco minutos de cortesía, pues que le "ordene" a su periodista que se marche a casa y que a Lendoiro le den por saco, que por algo es el director del programa y uno de los puntales de la cadena Ser.
Pero eso nunca sucede, siempre se queda en la retórica -como se ve, falsa- del frío, la manta y la estufa, mientras su periodista sigue esperando y pasando frío, pero reconfortado por la tierna solidaridad de De la Morena.
Francisco Durán Velasco


estoicov dijo
soy oyente suyo, como tú, desde hace más de doce años y pienso que de la morena es un analfabeto que en su vida ha hecho deporte, un pepero demagogo y un manipulador que ha dejado pequeña la "dictatorial" figura contra la que "tanto" luchó por erradicar, la del butano.
además, coincido en lo de su falsa ternura wefectista y sensacionalista, que llega a extremos vomitivos en sus patéticas entrevistas "con sentimiento".
3 Febrero 2006 | 12:56 AM