Las diferencias salariales y de condiciones de trabajo entre el corresponsal de un medio de comunicación en Bruselas o Nueva York y entre el corresponsal de ese mismo medio pongamos por caso en la comarca del Bajo Llobregat (Barcelona) son evidentes. Como periodista y miembro del Sindicato de Periodistas de Cataluña me interesa -porque me indigna- el alto grado de precariedad laboral que sufren estos colegas. Por ello, voy a ir publicando pinceladas que espero ayuden a que nos hagamos una idea de conjunto.

Ser corresponsal supone que algún alto responsable de una emisora de radio de ámbito nacional confortablemente instalado en su despacho en Madrid te llame para que en las primeras horas del 1 de enero te desplaces a la factoría de SEAT en Martorell para preguntar a los empleados que tal ha ido el primer turno sin poder fumar. Precio de la crónica -desplazamiento, manutención y vehículo incluidos- en torno a 15 euros. ¡Tócate el níspero!

Francisco Durán Velasco