Debido a un nuevo retraso -y van ...-, el hotel de cinco estrellas que el grupo Hesperia construye desde hace años en el barrio de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), no abrirá sus puertas este lunes, tal como estava previsto, sino que lo hará -y a un ritmo pausado, un soft-trainning, según terminología al uso- a primeros de febrero ... si todo va bien. Muy diligente, me puse en contacto hace unos días con el gabinete de prensa del Hesperia Tower, que así se llama el hotel diseñado por el prestigiosísimo arquitecto Richard Rogers -todo en el hotel es "ísimo", modernísimo, monísimo, carísimo-, para hacer una entrevista previa a la apertura de las puertas al público.

Pues bien, la responsable de Comunicación del Hesperia Tower, una edificación que se convertirá en emblema de Hospitalet, me dio todo tipo de explicaciones sobre por qué se habían retrasado las obras (causas meteorológicas), sobre por qué empezarían con un sof-trainning (para que los empleados se fueran aclimatando y no empezaran de sopetón), pero se negó en redondo a gestionar una entrevista alegando que no le parecía que este retraso tuviera "la suficiente chicha informativa". Vuelvo sobre lo mismo: por qué será tan difícil de hacer entender que la chicha informativa la calibra el periodista del medio y que el periodista del gabinete de prensa está para facilitar -u obstruir- la tarea del primero.

De nada sirvió que le argumentara que, teniendo en cuenta que en los medios locales habíamos anunciado a bombo y platillo que el hotel abriría sus puertas el 16 de enero, la mínima coherencia informativa aconsejaba corregir el anuncio hecho anteriormante; de nada sirvió recordar que en el medio radiofónico la información queda mejor aquilatada con la intervención de una fuente directa; de nada sirvió nada de nada. En cambio se me propuso que, una vez tuvieran confirmado el inicio del soft-trainnig dichoso podríamos hacer una entrevista, un reportaje o cualquier otra cosa para dar a conocer la cuestión. O sea, un publireportaje por la patilla, lo cual resulta bastante inaceptable, por más que Radio Hospitalet sea un medio modesto y por más que ni al grupo Hesperia ni al hotel Hesperia Tower en particula les haga falta la promoción de esta emisora municipal.

Así que estoy es lo que hay. Después del polvo que he tenido que tragar en tanta visita de obras al dichoso hotel -la primera, piedra, la primera planta y así sucesivamente-, esto es, básicamente, una cuestión personal.

Francisco Durán velasco