La tipografía es un oficio y un arte
Leo en el suplemento Vivir -el de las páginas color sepia- de La Vanguardia de hoy, miércoles, 4 de enero, un artículo del corresponsal en Berlín que habla de la renovación tipográfica que ha emprendido el Frankfurter Allgemeine Zeitung, una puesta al día que no parece sea del agrado de los lectores. De hecho, el artículo informa de que gran cantidad de lectores, indignados, se quejan de que estos ligeros cambios sitúan al FAZ en la órbita del sensacionalismo y el amarillismo.
Los cambios se reducen a esponjar un pelín la página, aumentando el interlineado, y el empleo de tinja roja en algunos sumarios. Nada más. Sigue sin aparecer una triste fotografía y algún titular con cuerpo de letra -a ojo de buen cubero- superior al 24. Confío en que la dirección del periódico se mantenga firme, porque a mí, que soy impresor además de periodista, siempre me ha llamado la atención que habiendo inventado la imprenta un alemán pudieran tener periódicos tan carcas desde el punto de vista gráfico.
En consecuencia, celebro el dinamismo y la calidad tipográficade la inmensa mayoría de los periódicos españoles, incluso de los gratuitos, y el espíritu más abierto de nuestros lectores. Me viene a la memoria las renovaciones tipográficas de La Vanguardia, El Periódico, El País -tenue, pero apreciable-, de El Mundo Deportivo y las más recientes del ABC -¡Qué gran paso abandonar el huecograbado!- y del Avui y me parece que la prensa española merece ser vista. Lo de ser leía es cuestión de gustos, tendencias e idelologías. Por cierto, creo que el Consejo Audivisual de Cataluña sólo afecta a los medios audiovisuales. ¿Quiere decirse que los medios escritos catalanes pueden permitirse el lujo de no ser veraces? Intolerable privilegio.
Francisco Durán Velasco

