Barcelona ¿? - Ciudad Real ¿?
No acostumbro a ver los noticiarios televisivos de mediodía, salvo los jueves, que suelo ir a comer a casa de mi madre. Como a esa hora ya estoy hastiado de política, ya sea local, por mis tareas en Radio Hospitalet, o nacional, por lo que voy siguiendo en las noticias de agencia y los boletines de radio, presto particular atención cuando llega el bloque de deportes. Este jueves, 15 de diciembre, me encontré con un tratamiento idéntico de la misma noticia en Cuatro y en Antena 3 que me resultó particularmente irritante.
Resulta que en un partido de balonmano entre el Barça y el Ciudad Real, los jugadores, entrenadores y hasta el del carrillo de los helaos -que decía García- se dieron haste en el carné de identidad. Vamos, que se montó una tangana de campeonato. Tanto Manolo Lama, en Cuatro, como José Antonio Luque, en Antena 3, coincidieron en mostrar su vocación pedagógica y afearon la conducta de aquellos deportistas. Y me parece bien. Pero si hoy me hubiera ido aquella misma tarde a mirar el periódico, todavía estaría sin saber cómo acabó el partido.
Por qué será que las redacciones de deportes de los medios audiovisuales tienen tanta querencia por los porrazos y las caídas. He llegado a ver accidentes de esquiadores que han quedado paralíticos por el simpre hecho de dar paso a la información del tiempo con una de esas imágenes "espectaculares", lo cual es de un pésimo gusto. Lo informativo es algo más que lo llamativo. Me recuerda a cuando TV3 sólo ofrecía información de corridas de toros cuando algún torero sufría una cogida grave.
Ya sé que, saliendo del fútbol, la información referida a otros deportes es un auténtico páramo (otro día me ocuparé de cómo algunas cadenas hacen que algunos deportes que no son el fútbol se conviertan en el monotema de la sección de deportes sólo porque la cadena tiene los derechos de esas transmisiones), pero no creo si decir, aunque fuera de pasada, que el Barça ganó por 26 a 24 y se situaba segundo en la liga Asobal hubiera descuajeringado la parilla.
Francisco Durán Velasco

