Publicidad:
La Coctelera

Re_vistas de prensa

Image hosting by Photobucket

2 Diciembre 2005

Castelldefels: de aquí para allá

Empezaré por decir que una de mis tareas en Radio Hospitalet (Barcelona) es hacer un repaso de las portadas de los periódicos en el programa matutino. Pues bien, el miércoles 30 de noviembre me permití la licencia (y el lujo, porque apenas dispongo de cinco minutillos para reseñar las portadas de hasta ocho diarios, titulares secundarios -no sólo de apertura- incluidos) haciendo autocrítica gremial, puesto que me llamó mucho la atención que los cuatro diarios editados en Barcelona -La Vanguardia, El Periódico, Avui y El Punt- dieran casi toda la portada al truculento asesinato de los joyeros de Castelldefels, mientras que los cuatro diarios editados en Madrid -El País, Abc, La Razón y El Mundo- lo omitieran o lo publicaran en un lugar más bien irrelevante.

Comenté que, en ocasiones, los periodistas tendemos a confundir la proximidad con la territorialidad y me pregunté en voz alta si de haberse producido este suceso en Madrid o en alguna localidad cercana los cuatro diarios madrileños habrían o no primado esta información. Me respondí que seguramente sí, que habrían dedicado mucho espacio a la noticia. Y es aquí donde radicaría el error. Creo que el suceso de Castelldefels reunía rasgos de brutalidad y arbitrareidad que bien podrían haberle dado dimensión nacional. Hay que tener en cuenta, además, que el problema de fondo que ha evidenciado -la falta de seguridad, los constantes atracos de que son objeto estos establecimientos y la posible laxitud de los sistemas penal y penitenciario- es seguramente percibido del mismo modo y con igual intensidad en Madrid y Barcelona.

Aunque admito que parto de una presunción -no puede ser de otra manera-, tengo el pálpito de que lo que debieron pensar en las redacciones de Madrid es que, a fin de cuentas, se trataba de una noticia local que había que situarla en el área de influencia de los medios de Barcelona. Por ello digo que primó la territorialidad en detrimento de la proximidad, porque entiendo que esos diarios no supieron ver la oportunidad de plantear un problema general a partir de un hecho concreto (y quiero mostrar el máximo respeto a los familiares y amigos de los asesinados). Hecho concreto que, reitero, por si sólo, creo merecía una consideración general y no exclusivamente local. Al hilo de esto, me gustaría dejar bien sentado que el titular que me pareció más acertado fue el de La Varnguardia que, lejos de enfatizar lo obvio, lo que todo el mundo sabía casi un día después, que habían asesinado a tres joyeros, acometía el problema de fondo. "Los joyeros piden custodia policial tras el triple crimen de Castelldefels". Figuran los dos extremos de la noticia, pero uno sirve de contexto al otro.

El breve prólogo suscitó en directo y más tarde en la redacción un igualmente breve pero intenso debate con el conductor del programa, quien sostenía -y no me parece mal- que estas noticias de la crónica negra no deberían ocupar nunca -por sistema, por principios- las portadas de los medios de comunicación, ya que, salvo despertar los instintos más primarios y obtusos, no contribuyen en nada a desarrollar la función educativa del periodismo, tan sólo informan, sí, pero de forma impactante y perversamente conmovedora. Es decir que titulares del estilo de "Brutal asesinato ...", "Dantesco accidente ...", "Terrible parricidio ..." y otros parecidos, cuando se sobredimensionan, acaban por acercarse peligrosamente al sensacionalismo y no nos mueven a replantearnos nada.

En este sentido, agradezco el tono discreto y nada alarmista que en radio Hospitalet se da a estas noticias. Ha habido ocasiones, como el derrumbe del edificio de la calle Uva, el secuestro en el colegio Casal dels Àngels y el asesinato de las policías en Bellvitge en que sí han sido portada, pero creo modestamente que hemos sabido calibrar adecuadamente la noticia y su evolución posterior. Por ser más concreto, la casquería, el trapicheo de baja estofa y la sordidez gratuita procuramos darlo hacia el final del informativo y sin caer en situaciones denigrantes como entrevistar a un vecino a través del interfono y otras situaciones parecidas. No obstante, reconozco que es difícil establecer la raya divisioria entre la información estricta y la información excesivamente emocional. Menos discutible me parece que, con frecuencia, nuestros medios nos azuzan para que saquemos "más jugo" a este tipo de noticias. Y a nadie se le escapa lo que eso quiere decir.

Por cierto, mi compañero de trabajo me explicó que en la cadena SER se refirieron a Castelldefels poco más o menos como una pacible ciudad costera que había visto perturbada su tranquilidad con este suceso horrendo. Vamos, que Castelldefels parecía una de esas urbanizaciones de jubilados estadounidenses en Florida. Y tampoco es eso. Por contraste, (perdón por hacer patria) ambos coincidimos al lamentarnos del trato diametralmente opuesto que Hospitalet recibe en los medios generales, que nos califican, sistemáticamente, de barriada suburbial de Barcelona de distrito apache, de territorio comanche y otros prejuicios y estereotipos propios del periodismo más facilón.

Francisco Durán Velasco

servido por revistasdeprensa sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Fotos

revistasdeprensa todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?