El muy honorable presidente de la Generalitat de Cataluña (algún día quizá me sepa responder a por qué demonios no me refiero a la Generalidad cuando escribo en castellano), Pasqual Maragall, visitó el jueves 1 de diciembre la ciudad de Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Resulta que aquí se está construyendo un gran complejo que albergará la mayoría de los órganos judiciales de Barcelona y los juzgados de Hospitalet. En un momento del discurso protocolario, Maragall vino a decir que el hecho de que esta pieza clave de la administración de justicia se construyera en Hospitalet, fuera de la capital, por tanto, evidenciaba la vocación descentralizadrora del gobierno tripartito.
Fue en este trozo de su intervención en el que, inevitablemente, se refirió al Estatut y en el que pronunció esta frase: "Todo lo importante es conflictivo". Estoy completamente de acuerdo. De hecho, en el artículo sobre Jiménez Losantos y la tormenta política en torno a su persona y la cadena COPE decía yo que la sociedad es conflicto y la democracia contraste. Qué lástima que Maragall no sepa hacerles entender a más de un miembro de su gobierno y de su partido que cabe pensar que para Jiménez Losantos la cuestión del Estatuto de autonomía de Cataluña también es importante, aunque seguramente por motivos opuestos a los de las fuerzas del tripartito, y que, por tanto, tiene derecho a entrar en "conflicto". Es decir, que no me explico por qué se arma tanto revuelo con este asunto cuando el presidente de la Generalitat tiene claro que es conflictivo.
Por cierto, en respuesta a la coresponsable de esta ciberbitácora, no me parece mal que alguien desestime las opiniones de un o de cualquier periodista. Hay formas de hacer periodismo más, digamos, administrativas, y otras más, sugiramos, valorativas. Lo que critico es que quien sea le pretenda negar el derecho a otro a expresar sus opiniones y tratar de atraer hacia sus posturas al máximo auditorio posible. La libertad de hacerse impermeable a las opiniones, impresiones, comentarios e, incluso, barrabasadas de los periodistas y de todo aquel que tenga tribuna en un medio de comunicación de masas debería tener el mismo rango, pienso, que la libertad de agregarlas a nuestro conocimiento y a la conformación crítica de nuestras propias opiniones.
Francisco Durán Velasco

Escribe un comentario