Adjunto un artículo publicado en otra ciberbitácora que considero de interés por lo que tiene de ilustrativo acerca de los criterios excesivamente centralistas y capitalinos que se observan en la prensa escrita catalana, aunque seguramente el fenómeno se dé en todas partes. Lo firma, con pesudónimo, el corresponsal de un importante periódico en la ciudad de Hospitalet de Llobregat y la comarca del Bajo Llobregat. Narra un escalofriante caso de acoso y maltrato en el ámbito escolar que, sin embargo, ha pasado completamente inadvertido, al menos en la prensa escrita.
Vaya por delante mi más sincero agradecimiento a aquellos que dicen que me han echado en falta durante mi larga (pero justificada) ausencia de este blog. En mi defensa debo deber que mi estado anímico no era el más idóneo para cumplimentar posts ni para hacer derroche de fina ironía como a mi me gusta hacer. No obstante, mi exilio tal vez haya sido excesivamente severo. Pero no sólo el cálido llamamiento de Todos somos Antonio Álvarez (que no Antonio como el Caudillo) me ha hecho volver a teclear unas líneas. Ha sido la rabia, la impotencia, y las llamas que brotan desde mis entrañas desde que tengo conciencia y pruebas concluyentes de que soy/estoy burn-out.
Hace unas semanas que los que dirigen mi vida --o sea, mis jefes-- son otros y como dice el dicho siempre se puede empeorar. Pues en este caso se ha emperoado y mucho. Pensaba que ya tenía asumido que la humillación profesional es inherente al cargo de corresponsal pero al parecer no es cierto. Todavía existía un nivel superior de vejación, como en los videojuegos. Siempre hay un más difícil todavía. Siempre hay un "te voy a tratar peor todavía, y tal y tal...".
Pero lo que me lleva irremediablemente a expulsar todos los sapos y culebras que he almacenado estas útimas dos semanas en mi interior es el caso del chico vejado de Sant Vicenç dels Horts. Por muchos motivos, por que de alguna forma me siento identificado con él (te vejan y encima la culpa es tuya por dejarte), tu escuela no te apoya (mi MCM, Medio de Comunicación de Masas, tampoco) y las autoridades "competentes" (o debería decir INCOMPETENTES) menos aún.
Y para postre mi MCM hace un tratamiento calimitoso del tema... ¿Qué hubiera pasado si a este chico SÓLO lo intentan (intentan, insisto) vejar en una escuela de BCN? Pues que habrían corrido ríos de tinta, que Portabella le habría liado la manta a la cabeza, que la Tura habría sacado las narices por allí (auqnue no fuera competencia suya, sólo por la foto) y seguro que se para hasta el debate del Estatut. Qué pasa, ¿que el chico se tenía que haber suicidado para que fuera noticia? ¿Que sus presuntos agresores tenían que haberle quemado con ácido en vez de con plástico chamuscado? ¿Que tenían que haberle atravesado el tímpano y la cavidad craneal con los bolígrafos -en vez de meter solo la punta- para hacer bueno el modismo de que por un oído le entra y por otro le sale? Porque eso es lo que ha hecho textualmente mi MCM: EL SORDO.
Pero con independencia de la gravedad de los hechos y del lamentable, asqueroso, barriobajero, denigrante, desafortunado, patético, inconcebible y pútrido papel que tanto el ayuntamiento, como el Consell Comarcal como el centro mismo han jugado y siguen jugando en esta historia yo me siento tristemente dolido porque es como a mí me han vejado aunque profesionalmente por esta historia con un triste paralelismo con este chico.
Ya no puedo aguantarmelo más dentro. Y aunque parte de lo que voy a explicar aquí seguramente es información virginal os autorizo a que os despachéis a gusto con ella y la utilicéis si os hace falta o si queréis. Ahora mismo me siento como la mujer maltratada que va a poner su denuncia...
Por casualidades del destino, por los avatares del azar el viernes pasado me encontré con el chico presuntantemente vejado de Sant Vicenç. Fue una coincidiencia que me alegró "profesionalmente" el día, ya que después de pasarme un rato esperando a que alguien me atendiera en la escuela taller me enviaron a casa con viento fresco a esperar una nota de prensa -insulsa, vacía e incompleta como pocas- en lugar de darme las explicaciones "directas" que solicitaba.
Me acababa de marchar de la escuela con el rabo entre las piernas y el alma partía. Cuando me lo encontré. Salía del taller para ir a almorzar a su casa. Tropecé casualmente con él y lo identifiqué como miembro de la escuela porque llevaba una sudadera del consell comarcal, primero pensaba que era sólo un alumno. Pero al hablar con él me di cuenta ed que era la Víctima. Cuando los ojillos inocentes de la víctima, esos ojos de niño, me miraron supe que no mentía. Y aún sentí más asco y rabia por cómo se estaba llevando el caso desde los despachos. El chico (le llamaremos J) habló conmigo y mucho pero mi MCM no ha querido publicar NADA, NADA, NADA de lo que me dijo porque elpader no se ha puesto en contacto conmigo PARA HACER UNA FOTO, o sea, que sin foto no hay historia. Valiente mierda...
Como no habido llamada, no hay foto, no hay tema.
Por lo tanto la "exclusividad" de las declaraciones de J (si alguna vez la hubo) ha caducado y en base a ello pongo a vuestra disposición algunas de las revelaciones,algunas tan bestiales que creon que podrían haber puesto al Consell y a toda esa jauría de funcionarios chusma contra las cuerdas:
1. La agresión del día 30 de enero se produjo DENTRO DEL AULA. J estaba con otros compañeros. El profesor se había ausentado (podría ser un intercambio de clase)cuando entraron los tres matones. Y la emprendieron a ostias con él. Había testigos. Muchos alumnos lo vieron. Eso dice J.
Después de ser agredido (y como la directora de la escuela no estaba) J denunció los hechos a la secretaria de la escuela taller, quien le aseguró que pondría los hechos en conocimiento de la dirección. Pero o no lo hizo o sí que lo hizo pero la directora prefirió escurrir el bulto (como el viernes pasado). Osea que es FALSO que el colegio conociera el caso por la prensa o por la denuncia a la Guardia Civil porque la agresión más fuerte se produjo EN EL AULA y en HORARIO LECTIVO. SOlo esto me aprece información suficiente como para una cabecera de página en cualquier MCM serio.
2. El chico se ha tendido que cambiar de especialidad de estudio en la escuela taller para evitar problemas mientras que los agresores SIGUEN en la misma de antes. Pese al cambio SIGUEN COINCIDIENDO en algunas clases. "Desde entonces no me han vuelto a pegar", me dijo J (de ahí que la tranquilidad haya vuelto a la escuela según el Consell) per, pero "tengo miedo de que lo vuelvan a hacer", me reconoció el muchacho.
3. La dirección del cole intentó que el padre retirara la denuncia. Le dijeron algo así como que eran chiquilladas y que la ropa sucia se lava en casa...
¡Dios del cielo, si esto hubiera pasado en La Barceloneta o en el Poble Sec! ¡Qué de temas del día! ¡Qué de "vivires"! ¡Qué de reportajes! hasta los del "tomate" pulularían con sus micros inquisidores... Pero no, ocurrió en un pueblucho de mala muerte y quien se topó con el protagonista fue un corresponsal de mierda en constante estado depresivo, en vez de una estrella de la redacción ávida de fama...
Lo que decía al principio.... (por ir acabando): esto es lo que parece, por decirlo finamente. Porque si no fuera fino diría que es una mierda, una mierda tan grande como los incompetentes que han hecho que en este caso me haya sentido como un pelele.
Mariano José de Ñaga
Francisco Durán Velasco
