El revuelo político que se ha organizado con la renuncia de Josu Jon Imaz a optar de nuevo a la presidencia del PNV ha puesto de manifiesto una vez más uno de los hechos que más intriga en lo relativo a los medios de comunicación, esto es, el añadido de respetabilidad y crédito de que goza la prensa escrita respecto de los medios audiovisuales.
Estaba escuchando Onda Cero por la noche. Conectaron con la emisora en el País Vasco para saber cómo estaba la cosa. Y compruebo con cierto estupor una vez más que el redactor empieza a reseñar diversos periódicos vascos como argumento de autoridad. Y una vez más me pregunté si lo pertinente no hubiera sido dar los datos conseguidos, en aquel caso, por la propia Onda Cero, no la de medios ajenos.
Me refiero a esta práctica como el síndrome de "Según publica hoy...". Sólo ocurre en una dirección: nunca un periódico resalta en su portada una noticia, por novedosa y exclusiva que pueda ser, dada por un medio audiovisual. Y se da en cualquier género de programa, desde los políticos a los deportivos (es ya un clásico que tras la victoria de un equipo se conecte con la emisora correspondiente y el redactor de turno lea los titulares de la prensa local para dar cuenta del ambiente que se respira, dando por sentado que la mejor manera de hacerlo es a través de los medios escritos).
Entre el seguidismo y la autosuficiencia debe haber una tercera vía por medio de las propias fuentes. Creo que hasta viene en los periódicos.
Francisco Durán Velasco

